
Los períodos menstruales dolorosos, el dolor pélvico crónico, el sangrado menstrual abundante y el dolor durante las relaciones sexuales pueden presentarse con varias afecciones ginecológicas. Dos afecciones que pueden causar muchos de estos síntomas son la adenomiosis y la endometriosis.
Aunque sus síntomas pueden superponerse, la adenomiosis y la endometriosis son afecciones diferentes que afectan distintas áreas del cuerpo. También pueden presentarse juntas, lo que puede dificultar determinar qué está contribuyendo a los síntomas de una paciente.
Comprender dónde se desarrolla cada afección y reconocer las señales que pueden diferenciarlas puede ayudar a orientar una evaluación y un tratamiento adecuados.
La adenomiosis y la endometriosis se desarrollan en lugares diferentes
Una de las diferencias más importantes entre la adenomiosis y la endometriosis es dónde se encuentra el tejido anormal.
En la adenomiosis, las glándulas endometriales y el estroma se encuentran dentro del miometrio, la pared muscular del útero.
En la endometriosis, se desarrolla tejido similar al endometrio fuera del útero. La endometriosis puede afectar áreas como los ovarios, el peritoneo pélvico, los tejidos detrás del útero, el intestino, la vejiga y otras estructuras pélvicas.
Esta diferencia anatómica es importante. La adenomiosis afecta principalmente al útero, mientras que la endometriosis puede afectar diferentes áreas de la pelvis y, con menor frecuencia, zonas fuera de ella.
¿En qué se superponen los síntomas de la adenomiosis y la endometriosis?
A pesar de desarrollarse en lugares diferentes, ambas afecciones pueden producir síntomas similares.
| Síntoma | Adenomiósis | Endometriosis |
|---|---|---|
| Períodos menstruales dolorosos | Común | Común |
| Dolor pélvico crónico | Puede presentarse | Común |
| Sangrado menstrual abundante | Común | Puede presentarse |
| Dolor durante las relaciones sexuales | Puede presentarse | Puede presentarse |
| Infertilidad | Puede presentarse | Puede presentarse |
| Evacuaciones intestinales dolorosas | Less characteristic | Puede presentarse |
| Hinchazón o sensación de presión pélvica | Puede presentarse | Puede presentarse |
| Útero agrandado o sensible al tacto | Más característico | No es típico |
Ningún síntoma por sí solo puede determinar de manera fiable cuál de las dos afecciones está presente. El patrón general de los síntomas, el examen físico, los hallazgos de los estudios de imagen y los antecedentes médicos contribuyen a la evaluación.
El sangrado menstrual abundante puede ser una señal importante
El sangrado menstrual abundante está particularmente asociado con la adenomiosis.
La adenomiosis puede afectar la estructura y la función del músculo uterino y se asocia comúnmente con sangrado menstrual abundante y períodos menstruales dolorosos. Algunas pacientes también pueden experimentar dolor pélvico crónico, dolor durante las relaciones sexuales o una sensación de presión o pesadez pélvica.
La endometriosis también puede presentarse en pacientes que experimentan sangrado anormal, pero el sangrado menstrual abundante suele ser más característico de la adenomiosis.
Esto no significa que los períodos menstruales abundantes indiquen automáticamente adenomiosis. Los fibromas y otras afecciones ginecológicas también pueden causar sangrado menstrual abundante, por lo que es importante realizar una evaluación adecuada.
El dolor por sí solo puede no ser suficiente para diferenciar ambas afecciones
Los períodos menstruales dolorosos están estrechamente asociados tanto con la adenomiosis como con la endometriosis.
Asimismo, el dolor pélvico crónico y el dolor durante las relaciones sexuales pueden presentarse con cualquiera de las dos afecciones. Esto significa que la ubicación o la intensidad del dolor por sí solas no siempre permiten distinguir la adenomiosis de la endometriosis.
Otros síntomas pueden proporcionar pistas adicionales.
Por ejemplo, las evacuaciones intestinales dolorosas, los síntomas urinarios o el dolor asociado con una enfermedad que afecta estructuras fuera del útero pueden aumentar la sospecha de endometriosis. Las guías de la Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología (ESHRE) recomiendan considerar la endometriosis en pacientes con síntomas que incluyen períodos menstruales dolorosos, dolor profundo durante las relaciones sexuales, evacuaciones intestinales dolorosas, dolor al orinar, fatiga e infertilidad (Becker et al., 2022).
La adenomiosis y la endometriosis pueden presentarse juntas
Para algunas pacientes, el diagnóstico no es simplemente adenomiosis o endometriosis.
Ambas afecciones pueden estar presentes al mismo tiempo.
Esto es importante porque tratar o identificar una afección no necesariamente explica todos los síntomas que experimenta una paciente. Por ejemplo, una paciente con endometriosis conocida que continúa experimentando sangrado menstrual abundante significativo o dolor uterino puede necesitar una evaluación para detectar otras posibles causas, incluida la adenomiosis.
Del mismo modo, detectar adenomiosis en los estudios de imagen no descarta automáticamente la presencia de endometriosis en otras áreas de la pelvis.
Reconocer la posibilidad de que ambas enfermedades coexistan puede ser una parte importante de la evaluación de síntomas pélvicos persistentes o complejos.
¿Cómo se diagnostica la adenomiosis?
Históricamente, la adenomiosis se identificaba de manera definitiva mediante el examen del útero después de una histerectomía. Los avances en los estudios de imagen han cambiado significativamente la forma en que se evalúa esta afección.
En la actualidad, la ecografía transvaginal se considera generalmente el método de imagen de primera línea cuando se sospecha adenomiosis (Harada et al., 2023).
Durante la ecografía, los médicos pueden buscar cambios característicos en el músculo uterino, incluidas diferencias en el grosor o la apariencia del miometrio, quistes miometriales, una forma globular del útero u otras características asociadas con la adenomiosis.
La resonancia magnética (RM) puede considerarse cuando los hallazgos de la ecografía no son concluyentes o cuando se necesita información adicional sobre el útero y las estructuras pélvicas circundantes (Harada et al., 2023).
¿Cómo se evalúa la endometriosis?
La evaluación de la endometriosis también comienza con una historia clínica detallada, que incluye el tipo, la ubicación, el momento de aparición y la intensidad de los síntomas.
Un especialista en endometriosis puede preguntar sobre períodos menstruales dolorosos, dolor pélvico crónico, dolor durante las relaciones sexuales, evacuaciones intestinales dolorosas, síntomas urinarios, infertilidad y si los síntomas cambian durante el ciclo menstrual.
La ecografía y la resonancia magnética pueden ayudar a identificar ciertas formas de endometriosis, especialmente los endometriomas ováricos y algunas formas de endometriosis profunda.
Sin embargo, los estudios de imagen normales no descartan por completo la endometriosis, especialmente la enfermedad superficial que puede no ser visible en una ecografía o resonancia magnética (Becker et al., 2022).
Esta es una de las razones por las que los síntomas, los hallazgos del examen físico, los estudios de imagen, los tratamientos previos y el cuadro clínico general de la paciente deben considerarse en conjunto.
Por qué es importante distinguir la adenomiosis de la endometriosis
Debido a que los síntomas se superponen, puede resultar tentador pensar que la adenomiosis y la endometriosis son variaciones de una misma afección. No lo son.
Sus diferentes ubicaciones pueden influir en la forma en que se evalúan y en cómo se analizan las opciones de tratamiento.
La adenomiosis implica la presencia de enfermedad dentro de la pared muscular del útero, mientras que la endometriosis puede afectar estructuras fuera del útero. Por lo tanto, las decisiones sobre el tratamiento pueden depender de cuál de las dos afecciones esté presente, la gravedad de los síntomas, la ubicación y extensión de la enfermedad, los tratamientos previos y si la paciente desea preservar su fertilidad.
Para las pacientes que presentan ambas afecciones, la planificación del tratamiento puede necesitar considerar ambas fuentes de síntomas en lugar de centrarse únicamente en un diagnóstico.
Obtener el diagnóstico correcto es importante
La adenomiosis y la endometriosis pueden causar síntomas similares, pero comprender sus diferencias es importante al evaluar el dolor pélvico persistente, los períodos menstruales dolorosos, el sangrado menstrual abundante, el dolor durante las relaciones sexuales o las preocupaciones relacionadas con la fertilidad. Algunas pacientes pueden tener una de estas afecciones, mientras que otras pueden presentar ambas.
En New York Gynecology Surgery & Endometriosis (NYGSE), la evaluación y el tratamiento se individualizan según los síntomas, los antecedentes médicos, los estudios de imagen, los hallazgos del examen físico y los objetivos personales de cada paciente. Una evaluación integral puede ayudar a determinar si la adenomiosis, la endometriosis u otra afección pueden estar contribuyendo a los síntomas y orientar los próximos pasos en la atención._
Referencias
Becker, C. M., Bokor, A., Heikinheimo, O., Horne, A., Jansen, F., Kiesel, L., King, K., Kvaskoff, M., Nap, A., Petersen, K., Saridogan, E., Tomassetti, C., van Hanegem, N., Vulliemoz, N., y Vermeulen, N. (2022). ESHRE guideline: Endometriosis. Human Reproduction Open, 2022(2), hoac009. https://doi.org/10.1093/hropen/hoac009
Harada, T., Taniguchi, F., Guo, S.-W., Choi, Y. M., Biberoglu, K. O., Tsai, S.-J. S., Alborzi, S., Al-Jefout, M., Chalermchokcharoenkit, A., Sison-Aguilar, A. G., Fong, Y.-F., Senanayake, H., Popov, A., Hestiantoro, A., & Kaufman, Y. (2023). The Asian Society of Endometriosis and Adenomyosis guidelines for managing adenomyosis. Reproductive Medicine and Biology, 22(1), e12535. https://doi.org/10.1002/rmb2.12535


