
La mayoría de las personas asocian la endometriosis con períodos menstruales dolorosos, dolor pélvico o dificultades para quedar embarazadas. Rara vez se habla de los riñones.
Pero ¿puede la endometriosis afectar los riñones?
Sí. Aunque es poco frecuente, la endometriosis puede afectar el sistema urinario y, en algunos casos, poner en riesgo la función renal. Lo preocupante de esta complicación es que el daño puede desarrollarse sin síntomas evidentes. [1][3]
Para comprender por qué ocurre esto, es útil conocer cómo funcionan normalmente los riñones y qué sucede cuando la orina no puede drenar adecuadamente.
Los riñones producen orina, que pasa a través de los uréteres hasta llegar a la vejiga, donde se almacena antes de ser expulsada al orinar.
Cómo trabajan juntos los riñones y los uréteres
Los riñones filtran la sangre, eliminan los productos de desecho y producen orina. Cada riñón está conectado a la vejiga mediante un conducto estrecho y muscular llamado uréter.
Imagine los uréteres como tuberías de drenaje. Mientras la orina fluya libremente, los riñones pueden seguir realizando su función.
Pero ¿qué sucede cuando una de esas tuberías se estrecha?
La orina puede acumularse por encima de la obstrucción, lo que aumenta la presión dentro del riñón. Si esa presión persiste, puede afectar gradualmente la función renal normal. [1][4]
El problema puede comenzar en la pelvis, aunque sus consecuencias se manifiesten en el riñón.
¿Puede la endometriosis causar daño renal?
Sí, aunque se trata de una complicación poco frecuente.
La endometriosis ocurre cuando un tejido similar al revestimiento interno del útero crece fuera de este órgano. Estas lesiones pueden causar inflamación y contribuir a la formación de tejido cicatricial.
Cuando la endometriosis se desarrolla cerca de un uréter, el tejido cicatricial circundante puede estrecharlo o comprimirlo. Esto puede dificultar el paso de la orina desde el riñón hasta la vejiga.
El sistema colector de orina del riñón puede entonces dilatarse, una afección llamada hidronefrosis. Si la obstrucción persiste, el aumento de presión puede dañar el tejido renal y, con el tiempo, reducir su función. [1][4]
Es importante destacar que la endometriosis no necesita crecer directamente sobre el riñón para causar este problema. Una pequeña lesión de endometriosis que afecta el uréter puede tener consecuencias más arriba, hacia el riñón.
Ilustración médica de la endometriosis ureteral que muestra cómo una lesión de endometriosis puede obstruir el uréter y causar hidronefrosis.
Endometriosis y dolor renal
El dolor relacionado con los riñones suele sentirse en el costado, la zona situada entre las costillas inferiores y la cadera, a ambos lados de la espalda. A veces, las molestias se extienden hacia el abdomen o la ingle.
Sin embargo, el dolor en esta región no es específico de la endometriosis. Los cálculos renales, las infecciones urinarias y los problemas musculoesqueléticos pueden causar síntomas similares.
¿El dolor renal empeora durante la menstruación?
A veces, los síntomas asociados con la endometriosis de las vías urinarias pueden hacerse más evidentes durante la menstruación.
Sin embargo, el dolor que sigue el ciclo menstrual no significa necesariamente que el uréter esté afectado. Del mismo modo, el dolor que se presenta durante todo el mes no descarta la endometriosis. [4]
El dolor persistente o inexplicable en el costado requiere una evaluación médica, especialmente en pacientes con endometriosis profunda conocida.
El riesgo oculto de sufrir daño renal sin sentir dolor
Hay algo que puede parecer sorprendente: un uréter puede presentar una obstrucción significativa sin causar dolor intenso. [1][3]
¿Por qué?
Si uno de los riñones está afectado, el otro puede seguir filtrando la sangre y produciendo orina. Es posible que continúe orinando normalmente incluso cuando el drenaje de uno de los riñones esté comprometido.
Los análisis de sangre de rutina también pueden mantenerse dentro de los valores normales, ya que reflejan la función conjunta de ambos riñones.
This ability to compensate is helpful, but it can also make a problem harder to recognize.
Can One Kidney Lose Function Without Symptoms?
Yes. In some cases, kidney function declines without noticeable urinary symptoms.
A normal creatinine result does not necessarily prove that both kidneys are functioning equally well. One kidney may be compensating for reduced function in the other. [3][4]
This is why suspected ureteral involvement may require imaging or specialized testing, even when symptoms are mild or absent.
The goal is not to assume that every patient with endometriosis has kidney disease. It is to recognize when the location of endometriosis or other findings makes further evaluation appropriate.
Does Endometriosis Grow Directly on the Kidneys?
Direct endometriosis involving kidney tissue is exceptionally rare.
Urinary tract endometriosis more commonly affects the bladder or ureters. When lesions or surrounding fibrosis narrow a ureter, urine drainage may become impaired. [1][3]
In other words, the disease may be located in the pelvis while the kidney experiences the consequences.
This distinction matters because a patient may have no lesions on the kidney itself but still develop kidney-related complications.
How Doctors Evaluate Kidney Function
When urinary tract involvement is suspected, doctors may recommend a renal ultrasound to look for changes in the kidney’s urine-collecting system.
Blood tests, including creatinine, help assess overall kidney function. Pelvic ultrasound or MRI may also identify deep endometriosis near the ureters. [2][3]
In selected cases, a nuclear medicine renal scan can measure how much each kidney contributes to overall function. [3]
No single test provides every answer. The appropriate evaluation depends on symptoms, medical history, examination findings, and previous imaging.
Protecting Your Kidneys When You Have Endometriosis
Not everyone with endometriosis needs routine kidney imaging. Urinary tract complications are uncommon, and testing should be guided by individual risk and clinical findings.
However, unexplained flank pain, known deep endometriosis near the ureters, or abnormal urinary tract imaging may warrant further assessment. [1][3]
Severe flank pain accompanied by fever or chills requires urgent medical attention, particularly if urinary obstruction is suspected. A substantial reduction in urine output also needs prompt evaluation.
En New York Gynecology Surgery & Endometriosis, evaluating complex endometriosis means looking beyond pelvic pain and considering how the disease may affect surrounding organs.
The absence of pain does not always mean the absence of disease. Recognizing possible urinary tract involvement early can help protect kidney function and prevent avoidable complications.
Referencias
- Barra, F., Scala, C., Biscaldi, E., Vellone, V. G., Ceccaroni, M., Terrone, C., & Ferrero, S. (2018). Ureteral endometriosis: A systematic review of epidemiology, pathogenesis, diagnosis, treatment, risk of malignant transformation and fertility. Human Reproduction Update, 24(6), 710–730. https://doi.org/10.1093/humupd/dmy027
- Becker, C. M., Bokor, A., Heikinheimo, O., Horne, A., Jansen, F., Kiesel, L., King, K., Kvaskoff, M., Nap, A., Petersen, K., Saridogan, E., Tomassetti, C., van Hanegem, N., Vulliemoz, N., y Vermeulen, N. (2022). ESHRE guideline: Endometriosis. Human Reproduction Open, 2022(2), hoac009. https://doi.org/10.1093/hropen/hoac009
- Leonardi, M., Espada, M., Kho, R. M., Magrina, J. F., Millischer, A.-E., Savelli, L., & Condous, G. (2020). Endometriosis and the urinary tract: From diagnosis to surgical treatment. Diagnostics, 10(10), 771. https://doi.org/10.3390/diagnostics10100771
- Palla, V.-V., Karaolanis, G., Katafigiotis, I., & Anastasiou, I. (2017). Ureteral endometriosis: A systematic literature review. Indian Journal of Urology, 33(4), 276–282. https://doi.org/10.4103/iju.IJU_84_17


